9 oct. 2017

EMBOSCADOS


A veces ocurre que las palabras con una cierta sonoridad no son las que más nos sitúan en un plano de complacencia y de devaneo intelectual, sino que también están las que nos eleva hacia una ambivalencia y displicencia. Cogido de la mano va el que camina hacia la acción de escudarse en una situación cómoda para mantenerse alejado del cumplimiento de otra: “el que se hace el loco”, “eso no va conmigo”, “no se de que me hablan”, o me lo llevo porque no se va a enterar
Por estos lares hay cientos y cientos y más de cientos de emboscados. Mundo virtual y real está a rebosar de comodones, quietistas por no llamarlos de otra manera; personas “tras cortina” que siempre hacen mutis en el foro: donde dije digo, digo diego. Personajes abundantes que ni siquiera son capaces de abrir la boca aunque sea para emitir un quejido; sólo están pendientes de mirarse en el espejo de otros a los que consideran sus protectores y gracias a ellos malviven en estos y en otros territorios.
Pero ¡ojo al dato! Los emboscados cuando salen de su madriguera lo hacen con altas dosis de soberbia que a ellos mismos les crea cierta alarma porque no es la norma. Se sienten superiores. Generalmente  ocurre cuando les han dado un papel de protagonista circunstancial para que saquen pecho y mantengan el tipo. Sin embargo, en esos momentos de cuasi esplendor es cuando más se quedan fuera de juego, se sienten lejos de su sitio porque que no están acostumbrados a ser personas de si mismo, sino eco de los demás.
El emboscado, en esa lamentable situación se encuentra difuminado y por eso con disimulo dirige sus pasos a su madriguera donde reposa en el silencio, la quietud y la degradación social. Ahí se encontrará perfectamente bien ya que es el único dueño de su mundo miserable que sólo él sabe administrar.

© Pilar Cárdenes

19 comentarios:

  1. Esta entrada ya la publiqué en el 2009.

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  2. Y seguirá actual, por años de los años...

    saludos

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    1. También lo creo, Liliana.
      Gente así las hubo, hay y habrá.
      Quizás ahora cuentan con más armas para experimentar con sus miserias.
      Saludos.

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  3. No importa, no está caducada, tu prefieres hablar de ellos (los emboscados) y yo obviarlos. Unos abrazos

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    1. Ester, a veces hablarlo descansa el daño causado.
      Abrazos

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  4. Hay muchos y tengo la sensación de que en el mundo real son inseguros, pequeñitos y se desahogan armando su personaje en el virtual.
    Besos, Pilar.

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    1. Ahora se notan más...
      Mirella, creo qure La mediocridad nos invade por todos lados, en la red y fuera de ella.
      Besos

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  5. Un texto estupendo porque siempre estará de actualidad. Creo que de emboscados está el mundo lleno, hasta uno mismo en algunos momentos de la vida, nos escondemos en nuestra cueva para no ver ni escuchar...
    Siempre un placer leerte Pilar.
    Un abrazo.

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    1. Elda llevas razón en que todos hacemos uso de la cueva. Es más, en ocasiones creo que es saludable y necesario. Pero maniobrar en la oscuridad para obtener un beneficio, como operan los "tras cortinas", eso es otro cantar.
      Muchas gracias y feluz semana.
      Un abrazo.

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  6. Pilar, yo que soy "nueva" en tu blog, me alegro que la volvieras a publicar. Me parece uan estupenda entrada y además no pierde ni mijita de vigencia, es de agradecer por muchos.
    Besotes.

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    1. Mari carmen, me alegra saber que te ha gustado y, còmo no, tus amables palabras .
      Muchas gracias y feliz semana.
      BesOtes

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  7. Los hubo, los hay, los habrá
    Hay cosas que no cambian en la humanidad y no importa si la ventana es personal o virtual

    Besotesssss escritora

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  8. Tu texto parece la introducción de una novela. Quizá sea el momento de lanzarse...

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    1. Qué curioso, Ana Mª. No no lo es, pero tu apunte me ha servido para alguna cosilla que hay en el horno.

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  9. Cada vez estamos más emboscados y acorralados, porque la vida por unas cosas u otras se nos complica cada vez más.

    Besos.

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    1. Es lo que tiene cumplir años, querido Rafa...
      ¡ Bendita niñez!
      Besos

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  10. Hola Pilar, me quedo con aquellos emboscados que no se dejan emboscar..
    Gracias, buen día, besos embriagados..

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  11. Hola Don Vito, Yo creo que la mediocridad y la brillantez son incompatibles.
    Muchas gracias, buena semana
    Besos

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