17 nov. 2017

EL EMPERADOR

Hoy se dieron una serie de circunstancias para recordar lo que una amiga escribió, hace ya algunos años, sobre el significado que para ella tenía el último concierto para piano de Beethoven. El caso es que al escucharlo, tuve el mismo sentimiento que ella expresó entonces y me apeteció dejarlo por aquí.
Supongo que estando en el vientre de mi madre, la música empezó a formar parte de mi existencia; sin embargo, no fui consciente de ello hasta ver la luz….Llegué a una casa donde se escuchaban todos los estilos, ya que teniendo hermanos con muchos años de diferencia y unos padres algo melómanos, estuve siempre rodeada de notas.

El título de este blog, es un homenaje a quien en algún  momento parafraseando a L.Van Beethoven, me dijo cariñosamente “La música no hay que entenderla sino sentirla”…


Un día se marchó hacia destino desconocido...un largo viaje sin retorno.  Con el alma literalmente partida dejé de escuchar música…los pianos entristecieron y guardaron luto por mi dolor, Se me cerraron los oidos hasta el día de hoy, en que le brindo este homenaje…


Cuando escucho los acordes de este movimiento, siento la apacible dulzura de un piano derramando sus lágrimas...


15 comentarios:

  1. He ido a buscarlo, y solo veo, como una serpentina de luces que dura diez segundos.

    Besos Pilar.

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  2. Qué lástima, debe ser que ya olvidé como se ponía un vídeo en un blog.. :) De igual manera, aquí se queda.

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  3. Intentaré escuchar ese movimiento, mi querida Pilar. Supongo que es como montar en bici, nunca se olvida... sé que para la próxima lo harás muy bien.
    Sólo has de picar donde el dibujo de reproducir, junto al de imagen, y añadir. Por si te sirve.

    Mil besitos preciosa.

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    1. Acabo de hacerlo de otra manera y ¡bingo!
      Gracias, Aurora.
      Un abrazo

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  4. En Youtube hay varias versiones, La filarmónica de Viena con Bernstein al frente y un Zimerman con aspecto hippyes es casi genial. Abrazos y emociones

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  5. Sí, hay muchas, y como no la interpretación de Zimmerman con la batuta de L. Bernstein, pero tengo una poderosa para que la Gould fuera la elegida. Un abrazote, Ester.

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  6. Tan bella la frase que dejas del sentir, como los acordes de este piano, para escucharlo en un ambiente apropiado.
    El que está lleno de vivencia es el pianista.
    Un cálido abrazo y buen fin de semana Pilar.

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    1. Hola Elda. Lo que daría por saber las sensaciones que se producen en el pianista.
      Muchas gracias
      Abrazo y buena semana para ti también.

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  7. Una maravilla. El piano o llora o repiquetea como la lluvia otoñal. Aquí es más una lágrima, en efecto.
    Saludos.

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    1. Hola Cayetano, pues sí, la interpretación de la música es subjetiva y, como bien dices podría ser la lluvia otoñal o cualquier otra vivencia.
      Muchas gracias y feliz semana

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  8. Un piando derramando lagrimas.... jo... qué bonito!!!

    Besos.

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    1. No sé si bonito, pero sí sentido (o eso creo)
      Gracias y buena semana.
      Bs

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  9. La imagen descrita por tu amiga es muy lírica; lágrimas de un instrumento provocadas por la sensibilidad del músico.

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  10. Nunca he sabido si fue la sensibilidad del pianista lo que provocó en ella esa imagen, pero me gusta tu punto de vista.
    saludos.

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