27 abr. 2017

A LAS Y VEINTE MINUTOS

A las y veinte minutos, el tiempo se movió en una rápida sacudida. Cuando se detuvo, las horas habían desertado. No fui consciente de ello hasta que salí de mi casa y llegué a la playa, después de recorrer calles vacías de una ciudad sin alma donde la piel del asfalto, alfombrada de cucarachas muertas, dejaba al descubierto entrañas y esqueletos destrozados de las canalizaciones. 
          El sobrecogimiento que me produjo todo aquello, me desquició por completo. Más tarde fui tranquilizándome y busqué indicios que me llevaran a encontrar respuesta a tan extraño episodio; pero solo encontré la playa, y mi sombra proyectándose bajo un sol inmóvil recostado al oeste. El mar no expresaba elocuencia alguna, tampoco ofrecía su aroma de marea baja; el mar herido y cansado había sido el último en sumarse a la fuga de las horas cuando entendió que la luna no regresaría a reflejar el rostro sobre su superficie desolada.

© 1704271915443

22 abr. 2017

CREDIBILIDAD Y BOSQUE DE CEMENTO

Aprovecho este fin de semana de celebración, Día del libro 2017, para postear dos pequeños fragmentos de mi primera novela y con ello recordar a quien me inculcó el placer por la lectura, a tantos amigos blogger que con mucha satisfacción seguí durante años y otros nuevos que empiezo a conocer en esta nueva andadura.  Un día especial para mostrar mi gratitud a quienes fueron lectores de los microrrelatos en “Vocablo Mudo”…, y en algún que otro blog.
         “Le molestaba sobremanera que alguien tratara de engañarlo. Pensaba que el engaño era un arte, por la enorme complejidad de culminarlo con éxito, para el que muy pocas personas tenían capacidad. Era consciente de que toda su verdad era una gran mentira, como la metamorfosis de un inacabable baile de disfraces, y trató de recordar, sin lograrlo, en qué momento de la infancia lo hizo por primera vez. Quizás fuera por protección, quizás para librarse de algún castigo, quizás para salvaguardar pequeñas parcelas de su privacidad. Más adelante para solapar las mentiras anteriores, hasta el punto de hacerlo por el gusto de añadir credibilidad a un hecho verdadero o para embellecer la vulgaridad de lo cotidiano”.

Y unas líneas de otra situación de la novela, donde hago referencia a la ciudad de Barcelona, como felicitación al día de San Jordi, que ojalá logre el objetivo de convertirse en patrimonio inmaterial de la humanidad:
“Ya en la calle, sintió la opresión de los edificios, tal y como pensó que le ocurriría cuando divisó Manhattan el día de llegada. Bajó presurosa hasta Times Square y se echó a caminar por Broadway. Pensó que a diferencia de la Diagonal de Barcelona, que dividía en dos el Ensanche, esta avenida sesgaba el trazado de calles, como único respiradero de un bosque de cemento”.

16 abr. 2017

REALIDAD PARCIAL, TRAMPANTOJO...?


Tras examinar las fotografías de un viaje parecemos dispuestos, o necesitados, a confundir la imagen con su referente, lo que fue visto por lo que vemos. Sin embargo, si mientras  capturaba este fragmento de realidad hubiese tenido la imperiosa necesidad de oír misa, la frustración habría sido absoluta porque la iglesia no existía. ¿Un espejismo quizás? No, no era ese fenómeno, tampoco es un montaje fotográfico ni un trampantojo. Estamos observando una réplica, a tamaño real de la iglesia de Agüimes, que se usa como recepción de un lujoso hotel al sur de la isla de Gran Canaria. Se dice que el propietario nació en el citado pueblo y quiso homenajearlo de esta manera.